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Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi...De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya

lunes, 31 de octubre de 2016

La vie en rose

Cuenca es más ciudad desde que me rozas. Desde que me cuidas, desde que me meces.
Cuenca me dijo que tenías que encontrarme. Que tenía que encontrarte. Que teníamos que encontrarnos.
Cuenca nos regala calles adoquinadas. Brisa del Huécar y Tormo en una terraza del casco con besos cada 3 minutos.

Tú me regalas ternura. Risa y sonrisa. Tú me regalas la vie en rose. Dulzura, protección y confianza plena.
Caricias a las 2:45 en la barra de cualquier bar de Cuenca que es más ciudad desde que nos vio pasear de la mano por Alfonso VIII.

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