Y entonces ocurre, aparece, te complementa
y a la vez te rompe los esquemas.
Y esque esa manera de rozarme no puede ser legítima.
No quiero un amigo, ni un colega,
quiero besos que no sean finitos,
quiero no tener que extrañar tu olor,
quiero que mi almohada seas tú
y que esta noche no me pregunte por ti
porque ya tengo bastante con responder mis
propias preguntas.
Sólo quiero saber que se esconde tras esas gafas,
tras esa barba que deja marcas en mi piel,
que tienen tus huesos que me taladran
o esas manos de media milla.
Tengo a una niña idiota en el pecho
que rastrea tu olor como un sabueso.
Tengo a una mujer en el resto del cuerpo
que quiere tus susurros en el oído
y tu sexo hasta que se marche la Luna.
Y me pregunto desde hace 12 horas
si todo habrá sido soñado.
Y me consuelo con tu voz
todas esas horas en mi HP;
y sonrío al pensar que
estuviste entre mis sábanas,
acariciando mi guitarra (y más tarde a mí)
y cantando eso mismo únicamente para mis sentidos.
Que sólo quiero que me digas
mil veces más : "sonríe" como lo decías ayer.
En la amistad no caben los besos que quiero regalarte,
pero he decidido caminar despacio y con cautela,
aunque me duela y me cueste,
porque si corro vendrá ese dolor de alma y
ese olor a sal
que precisamente no es el tuyo.
De decoración no quiero nada,
me vale tu torso desnudo
y tus vaqueros enlutando el suelo
y tus gafas en la mesita
y que me envuelvas con tus 193 cm
de pasión infinita.
Seré paciente (y tú, se doctor de mis delirios)
.
Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi...De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya