.

.
Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi...De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya

martes, 25 de junio de 2013

Hasta pronto...

Pasan los años, pasan….4 años.
Pasan los colegiales… se va esta colegial.

He aprendido a vivir con una culé religiosa, he aprendido que los domingos también son un buen día para emborracharse, he aprendido a ser la primera en la lista negra de novatos, a volar sola, he aprendido a poner una lavadora, a hacer maletas para fines de semana, para un par de semanas y para dos meses. He aprendido a adorar a la persona que más temía el día que puse un pie en Madrid, he aprendido a sobrevivir cuando te sacan más de mitad del cuerpo por la ventana de un cuarto piso, lo que es saltar el seto,  he aprendido a amar y a desamar, he aprendido lo que es la indiferencia, lo que es la verdadera amistad, que es normal que un novato llegue con una señal de “STOP” a las 4 de la mañana a una comunidad, que puedes comprar tabaco con un simple grito en el pasillo.

He aprendido a desplazarme unos cuantos metros en albornoz y cargada de jabones para ir a la ducha, a correr a las 14:58 o a las 22:28 para llegar a comer patatas fritas con patatas con huevo, he aprendido a calcular el momento exacto en el que puedes llevarte dos postres y salir ileso. He aprendido lo que es “pinchar barril” y después meterte una botella de Velero, pasar gratis en Campus porque sólo tienes 80 céntimos en la tarjeta y además beberte algún que otro mini.

He aprendido a vivir en…. ¿6 metros cuadrados? No se, nunca se me dieron bien las cuentas, a meter esos metros en unas cuantas cajas.

He aprendido que me gusta más vivir de noche que de día, que está bien que te tiren por la nieve, he aprendido a guardar una piruleta durante 4 años, que los planes improvisados siempre salen mejor, que se puede sobrevivir con la comida de Eurest y que con unos polvos blancos se lavan platos, suelos, ropa y hasta baños y  que sólo las más malas fuman en el metro.

He aprendido lo que es una fiesta del Chami y he aprendido a superarla sin grandes daños colaterales. He aprendido a odiar a otros colegios sin razones de peso, simplemente por el sentimiento que mamas cuando llegas aquí, he aprendido que la papelera es un buen casco, a esquivar platos, botellas y ceniceros en el Pío, que a las del Roncalli le gustan los calvos, que las isabelinas son muy finas, que a los africanos les sobra el vinagre, que los del Alcalá no conocen mujeres y que por mucho que les pese su sangre es roja y su corazón está a la izquierda, por muy “pobres” que seamos.

He aprendido a convivir con Mexicanos, Portugueses, Chinos, Uruguayos, Chilenos y hasta Canarios.

He aprendido que en Madrid también se puede ir andando a todos los lados.

He aprendido a echar de menos y a echar de más, que los lunes también son bonitos y soleados.

He aprendido a sobrevivir sola en la sala de estudio, que se puede sobrevivir a base de anfetas y manzanas, a vivir con una coneja loca, he aprendido la magia que esconden estas paredes y que por muchos años y colegiales que pasen y que por mucho que Isabelita hoy ya no esté, esta va a ser mi casa para siempre.

Gracias a todos y cada uno de los que han formado parte de esta historia, de esta etapa que sin duda ha sido la mejor de mi vida, comenzando un 27 de Septiembre de 2009 con la maleta llena de ilusiones. Hoy me la llevo llena de historias, recuerdos y sobre todo AMISTAD.

Hoy se cierra un capítulo, abandono la 154 definitivamente, pero el cuento sigue, espero que por muchos años más.



Gracias de nuevo.