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Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi...De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya

martes, 29 de noviembre de 2016

Lágrimas a las 2:45 de un sábado de Noviembre

60 días, cientos de horas, miles de besos, millones de caricias y un corazón que late al compás del otro.
La pieza de mi puzzle, la pieza que faltaba. Tú eres mi pieza. Tú eres luz. Eres vida, amor en estado puro, bruto, natural, eres las manos de media milla que me traspasan la piel. Las yemas de los dedos que pueden tocar más allá de la superficie. Eres buzo dentro de mi pecho.
Eres el saltar en los charcos, el olor a libro nuevo, el sabor de mi plato favorito, el reencuentro en un aeropuerto, el sol en los días de Noviembre. Eres la cerveza en la terraza, el caminar descalzo en el césped, la parte fría de la almohada, el explotar el papel de burbujas, el zumo de naranja recién exprimido.
Eres sueño, fantasía y deseo hecho realidad. Y qué realidad mas dulce y tierna.
Subiste al podium de mi corazón desgastado. Te has colgado la medalla de campeón de mis versos y besos. Y lo más bonito y mágico de todo es sentir que, al entrelazar tu mano con la mía, se que somos de la misma talla.
Me salvaste una fría noche de San Mateo, hace ya 60 días...

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