.

.
Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi...De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya

sábado, 15 de octubre de 2016

De

A veces aparece y no tienes ni que preguntarte el porqué. Simplemente llegó y te meció en una balsa de caricias infinitas. Vestía ojos grises, azules y en noches lluviosas hasta verde oliva.
Llega y desaparecen las dudas, las incertidumbres y los miedos.
Llega y sabes que sí, que es él, que va a ser él siempre.
Llega y sabes que su risa es tu melodía favorita.

Llega y sabes que no hay lluvia, tormenta o diluvio que te frene. Llega y sabes que tus pasos pesan mucho más, que pueden mucho más, que llegan mucho más, que llegan a él. Y él... Es él.
Llega y tus fantasmas se esfuman de un beso, de un soplido, de un "me encantas".
Llega él, te cambia la vida y la forma de mirar, de volar y de querer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario