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Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi...De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya

lunes, 11 de marzo de 2013

Corriendo



Te he encontrado en el bolsillo interior de mi chupa preferida,

sí, es aquella que llevaba el día de nuestro reencuentro

en aquella gélida ciudad del Norte en la que me hiciste sentir

en la tercera nube de la derecha de mis pensamientos.

En este mes que ahora corre desesperado en el calendario de mi escritorio
se que volverás a arquear mis espalda,
que podré enredar mis dedos entre tu melena
y que se erizará todo el vello de mi cuerpo.

Cada cruz con la que tacho los días restantes
es una sonrisa que coloco en mi rostro
y esque ya conozco la tuya demasiado bien
como para no poner cara de idiota cuando la recuerdo.

Y esque sigo adorando esa tarde de invierno en tu sofá
en la que veíamos esa película de sangre y tiroteos
mientras nuestras hormonas revoloteaban alrededor
y yo quería echarle un polvo a tu sonrisa.
Lo realmente bueno era cada roce de tu dedo índice
en mis hombros, capaz de eclipsar cada fotograma,
y yo sentada al borde de tu piel.

Más tarde Marwan hablaba de tí y de mí,
pero no de nosotros de momento.
Después mi teléfono echándote de menos y
luego....luego los camareros me echaban de los bares.
Y yo hablando de que no existe el amor
y sacando esa parte macarra que tú dices que adoras
revelándome ante el mundo y a la vez sintiendo
que te escondes en el bolsillo de mi riñonera de cuero.

Nuestros veranos han corrido

como si los persiguiera el león más feroz
de toda la Sabana. 
Pero tú y yo sabemos que ahora corremos nosotros
hacia ese verano, hacia Agosto, Agosto, se me llena la boca 
al decirlo,
se me llenará la boca de tus besos,
la piel de tus caricias,
y el sexo....el sexo es el enésimo cielo contigo.

Y ¿sabes? ahora mi cama está vacía

y he de abrazarme a mí misma,
pero ¿sabes qué pienso?
que estos brazos una vez rodearon tu cintura
y con eso me vale.

Caminaremos entre las casas con oídos,

borrachos de amor, de lujuria y desenfreno,
en esas mismas calles en las que tiempo atrás
el amor nos pasaba por el lado izquierdo
y ni si quiera nos atrevimos 
a mirarlo de reojo.

Cerraremos aquel concierto en el que

no puede escurrirse ni una gota más de alcohol
por nuestra garganta 
y olvidaremos nombres, apellidos y procedencia
de toda esa gente sin vida.
Bailaremos con el calor del asfalto en nuestros pies descalzos
canciones que no fueron escritas para nosotros
porque nunca fuimos el amor de nadie
pero sí el de todo el mundo.

Y ya mañana 

desde el asiento de atrás de tu Seat
cuando los primeros rayos del Sol
rocen nuestras heridas,
te lameré cada una de tus cicatrices
hasta que sonrías y sepas lo que es la poesía.



domingo, 3 de marzo de 2013

Huelgas generales

A veces la vida duele,
a veces no sabes por qué
y aparece ese tornado 
en la boca de tu estómago;
entonces quieres cerrar los ojos,
olvidarte de que existes
y de que existen los de tu alrededor.

A veces me siento de cristal,

a veces siento que este mundo es gris
y que hay millones de cadenas
de las que no te podrás soltar.

Extraño ciertas cosas

que a la vez me hacen sentir vacía.

Me encantaría tomar ese tren,

perderme entre sus sábanas, gélidas sí,
pero encantadoramente deliciosas.

Porque desde qeu sentí que

los primeros rayos de luz rozaban mis caderas,
que a la vez él estaba suspirando a mi izquierda
ya entiendo lo que es la poesía.

Poesía es pasar una tarde de invierno en su sofá.

Que me haga estremecer 
rozando cada centímetro de mi alma.

Quiero gritarle cada domingo por la tarde

que le adoro
y que deje de ser Peter Pan y se lance al vacío,
conmigo;
porque entonces sabrá él también
lo que es la poesía.

Nuestro libro no quedará suspendido en la nada,

perdido en el espacio.
Hemos escrito demasiadas idioteces,
hemos roto candados, cerraduras,
hemos reventado el puto Banco de España 
de las historias de amor.

Hemos pasado por huelgas generales de sexo,

caricias y amor infinito.

Y créeme, indirectamente voy a hacer que te enamores de mí,

voy a ser yo la Campanilla, la niña perdida,
tu Wendy si lo deseas.

Pero esto es real, y el niño que nunca creció

debe hacerlo y enfrentarse a su alma y elegir.

Hoy por hoy todo es gris, pero quizás

exista un mañana no tan lejano
en el que desaparezcan todas esas huelgas generales.