Te he encontrado en el bolsillo interior de mi chupa
preferida,
sí, es aquella que llevaba el día de nuestro reencuentro
en aquella gélida ciudad del Norte en la que me hiciste
sentir
en la tercera nube de la derecha de mis pensamientos.
En este mes que ahora corre desesperado en el calendario de mi escritorio
se que volverás a arquear mis espalda,
que podré enredar mis dedos entre tu melena
y que se erizará todo el vello de mi cuerpo.
Cada cruz con la que tacho los días restantes
es una sonrisa que coloco en mi rostro
y esque ya conozco la tuya demasiado bien
como para no poner cara de idiota cuando la recuerdo.
Y esque sigo adorando esa tarde de invierno en tu sofá
en la que veíamos esa película de sangre y tiroteos
mientras nuestras hormonas revoloteaban alrededor
y yo quería echarle un polvo a tu sonrisa.
Lo realmente bueno era cada roce de tu dedo índice
en mis hombros, capaz de eclipsar cada fotograma,
y yo sentada al borde de tu piel.
Más tarde Marwan hablaba de tí y de mí,
pero no de nosotros de momento.
Después mi teléfono echándote de menos yluego....luego los camareros me echaban de los bares.
Y yo hablando de que no existe el amor
y sacando esa parte macarra que tú dices que adoras
revelándome ante el mundo y a la vez sintiendo
que te escondes en el bolsillo de mi riñonera de cuero.
Nuestros veranos han corrido
como si los persiguiera el león más feroz
de toda la Sabana.
Pero tú y yo sabemos que ahora corremos nosotros
hacia ese verano, hacia Agosto, Agosto, se me llena la boca
al decirlo,
se me llenará la boca de tus besos,
la piel de tus caricias,
y el sexo....el sexo es el enésimo cielo contigo.
Y ¿sabes? ahora mi cama está vacía
y he de abrazarme a mí misma,
pero ¿sabes qué pienso?
que estos brazos una vez rodearon tu cintura
y con eso me vale.
Caminaremos entre las casas con oídos,
borrachos de amor, de lujuria y desenfreno,
en esas mismas calles en las que tiempo atrás
el amor nos pasaba por el lado izquierdo
y ni si quiera nos atrevimos
a mirarlo de reojo.
Cerraremos aquel concierto en el que
no puede escurrirse ni una gota más de alcohol
por nuestra garganta
y olvidaremos nombres, apellidos y procedencia
de toda esa gente sin vida.
Bailaremos con el calor del asfalto en nuestros pies descalzos
canciones que no fueron escritas para nosotros
porque nunca fuimos el amor de nadie
pero sí el de todo el mundo.
Y ya mañana
desde el asiento de atrás de tu Seat
cuando los primeros rayos del Sol
rocen nuestras heridas,
te lameré cada una de tus cicatrices
hasta que sonrías y sepas lo que es la poesía.