Y entonces todo empieza con esa desgana, indiferencia o incluso compasión.
Te da los buenos días con besos en forma de corazón y
te hace gracia
te hace gracia
y empiezas a embalarte
hacia un carrusel de risas
hacia un carrusel de risas
y empieza a darte pellizcos
que no sabes exactamente que significan,
que no sabes exactamente que significan,
entonces un día ocurre,
y la indiderencia
se convierte en continua atención
y la indiderencia
se convierte en continua atención
y sueñas con que te envuelva
con sus 190 centímetros.
con sus 190 centímetros.
Y aparecen las ganas
de ponerte de puntillas en la desgana
y darle un beso en la punta de la nariz.
de ponerte de puntillas en la desgana
y darle un beso en la punta de la nariz.
Y la compasión se transforma
en con-pasión,
con pasión irrefrenable
quiero sentarme en sus pensamientos
y darle los buenos días con caricias
hasta quedarme sin huellas dactilares
de tanto amarle.
en con-pasión,
con pasión irrefrenable
quiero sentarme en sus pensamientos
y darle los buenos días con caricias
hasta quedarme sin huellas dactilares
de tanto amarle.
Y en este verso me paro
y me pregunto,
¿cómo será ese encuentro en la estación?
y me pregunto,
¿cómo será ese encuentro en la estación?
Y me tapo los ojos como una niña pequeña
pensando que tus ganas de besarme
sean inversamente proporcionales
a las que tengo yo de girar entre tus brazos.
pensando que tus ganas de besarme
sean inversamente proporcionales
a las que tengo yo de girar entre tus brazos.
Enfrentémonos cuanto antes,
no aguanto esta incertidumbre,
necesito respuestas inmediatas.
no aguanto esta incertidumbre,
necesito respuestas inmediatas.
Quiéreme si te atreves.
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