Carta para a un
"desconocido"
Avisado quedaste
en aquellos tiempos de bonanza,
en los que tú me
prometías todos esos besos
e intentabas
cubrirme de algodón de azúcar
todas tus
"casanoverías" a mis espaldas.
Que yo ya me
sabía de memoria todo tu palabrerío
y todas esas
maneras tuyas que tiempo atrás me parecían
la octava
maravilla, un tango de Gardel
o el mejor verso
de Joaquín;
Tonta, ilusa y
casi autobligada me empeñé en que fueras
mi guerra y mi
tregua, mis silencios y mis gritos.
Pero, ¿cómo es
eso?: "más vale tarde que nunca"
más vale tarde,
aunque fuera el octavo día de la semana,
el día 32,
o la quinta estación,
que jamás.
Ahora es tu
tiempo, o quizás el mío,
según se mire.
Que a mí no me
hace falta que me hables
de eso de
reciclar promesas
porque con los
mismos ojos avellana
con los que me
perdía entre tus sábanas,
o entre tus
hipócritas acordes,
veo como tú
mismo reciclas tus polvos del pasado.
Y además, ¿sabes
qué?
que no tienes ni
idea
de como se trata
a una mujer.
Que deberías
saber dibujar constelaciones
con sus lunares,
o al menos, deberías conocerlos.
Que tus garras
no son dignas de unas curvas,
ni si quiera de
las de tu guitarra,
porque
desconoces el sifnifcado del verbo acariciar
(primera
conjugación),
amar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario