.

.
Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi...De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya

sábado, 29 de diciembre de 2012

Desconocido...

Carta para a un "desconocido"
Carta para a un "desconocido"

Avisado quedaste en aquellos tiempos de bonanza,
en los que tú me prometías todos esos besos
e intentabas cubrirme de algodón de azúcar
todas tus "casanoverías" a mis espaldas.

Que yo ya me sabía de memoria todo tu palabrerío
y todas esas maneras tuyas que tiempo atrás me parecían
la octava maravilla, un tango de Gardel
o el mejor verso de Joaquín;

Tonta, ilusa y casi autobligada me empeñé en que fueras
mi guerra y mi tregua, mis silencios y mis gritos.
Pero, ¿cómo es eso?: "más vale tarde que nunca"
más vale tarde, aunque fuera el octavo día de la semana,
el día 32,
 o la quinta estación,
que jamás.


Ahora es tu tiempo, o quizás el mío,
según se mire.
Que a mí no me hace falta que me hables
de eso de reciclar promesas
porque con los mismos ojos avellana
con los que me perdía entre tus sábanas,
o entre tus hipócritas acordes,
veo como tú mismo reciclas tus polvos del pasado.

Y además, ¿sabes qué?
que no tienes ni idea
de como se trata a una mujer.
Que deberías saber dibujar constelaciones
con sus lunares, o al menos, deberías conocerlos.
Que tus garras no son dignas de unas curvas,
ni si quiera de las de tu guitarra,
porque desconoces el sifnifcado del verbo acariciar
(primera conjugación),

amar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario